Un cuento corto todos los días
Elijan un cuento cortito, de los de diez minutos. Léanlo con calma y, al terminar, pregúntenle qué pasó. Si se enreda, no importa: déjenlo terminar.
Al tercer día pídanle que se lo cuente a otra persona de la casa.
Lo que se trabaja en la escuela sigue en la casa. Estas son actividades cortas, pensadas para hacerlas en familia: elige el nivel de tu hijo o hija y lo que quieran practicar.
Toca una lámina para verla en grande.
Elijan un cuento cortito, de los de diez minutos. Léanlo con calma y, al terminar, pregúntenle qué pasó. Si se enreda, no importa: déjenlo terminar.
Al tercer día pídanle que se lo cuente a otra persona de la casa.
Pongan un poco de agua con jabón en un vaso y una bombilla. Que sople despacio, sin que se rebalse: si se rebalsa, está soplando muy fuerte.
Dos o tres minutos al día es suficiente. Sirve más de lo que parece.
Mientras cocinan o guardan las cosas, vayan nombrando lo que usan: «la olla», «el plato», «la cuchara». No hace falta pedirle que repita: con escucharlo muchas veces, lo aprende.
Jueguen a encontrar en la casa cosas que tengan R en el medio: cara, pera, loro, aro. Que él las nombre; ustedes repiten la palabra bien dicha, sin corregirlo.
Impriman la hoja, recorten las tarjetas y jueguen a encontrar las parejas que riman: gato y pato, casa y masa. Cuando las encuentre, que diga las dos en voz alta.
Cualquier duda sobre cómo hacerlas, conversen con la fonoaudióloga. · Ir al inicio